Tuve la gran oportunidad de realizar mis prácticas de Comunicación Audiovisual en el periódico El Salto. Ha sido una experiencia única e ilusionante. Aunque su duración fue breve, cada día representó una nueva oportunidad para aprender y hacer fotoperiodismo de alta calidad, gracias al apoyo de un gran equipo.
Cambiar la tranquilidad de Cuenca por el frenesí de Madrid no es solo un movimiento geográfico, sino una transformación en la práctica del oficio. La realidad de las convocatorias madrileñas choca frontalmente con la experiencia previa, evidenciando un músculo de apoyo y movilización que redefine lo que significa cubrir la actualidad en una gran urbe.










































































